En veces, me gustaría dudar de las veracidades de la vida cotidiana. Poder deshacer aseguraciones y desafiar lo establecido; Dejar volar lo que lo alas no tiene.
En sí, eso es lo que hace Cortázar en Bestiario. -Qué envidia-.
Bestiario es una antología, una recopilación de cuentos literarios de una misma temática. La verdad, siento que existen dos temáticas que conviven dentro del libro: La cotidianidad desfasada y el incesto.
La primera no es tan difícil de explicar, ya que la obra de Cortázar -en su mayoría- es surrealista lo cual, es sustraer la continuidad a las cosas, fragmentando la. La segunda necesita un background.
Cortázar emigró a Francia en su juventud por la opresión reciente del gobierno argentino. O bien, es lo que se dice que pasó. Otras fuentes indican que Cortázar lo hizo, no por la opresión del gobierno sino de su madre, por el tratar de entablar una relación amorosa con su hermana, la cual quería más de lo que debía.
Por ello, en este libro podremos ver algunos pequeños tintes o insinuaciones de relaciones incestosas.
El libro se compone de 8 cuentos con tramas muy interesantes pero no fuera de lo común. Dentro de esos 8 cuentos , me gustaría destacar los dos primeros, que te ayudan a entender un poco de la narrativa de Cortázar.
El primero, Casa tomada, habla sobre el preocupante aumento de la ocupación del ente desconocido. Y dentro de esa casa, viven una mujer y un hombre, hermanos, que heredaron la casa donde crecieron. Su relación, en veces, se manifiesta más que el ente que nadie sabe qué es.
El segundo, Carta a una señorita en París, incluye una carta extensa, donde el protagonista se disculpa sobre los destrozos que sus conejitos que recién había vomitado - sí, vomitados- le hicieron a su casa.
En general, podría decir, que este libro es uno de los viajes más palpables a la mente del escritor y fundamental en la comprensión de su obra.

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