3/10/2019

Patrimonio: lo humano

Hay algo que nos une a los lugares donde nos desarrollamos y usamos del tiempo sus mediciones para abarcar un esbozo de vida que va en proceso. Las calles, pues, son a su vez circunstancia de la ciudad; los edificios que de ella se yerguen, los pasos que pisan momentáneamente las losetas de piedra: los ojos que se fijan, momentáneos, a la forma de la nube que está siendo amedrentada por su propio devenir. 

Hace dos días vino a Guanajuato una especie de evento deportivo que intenta reunir una escena de deportistas de varias partes del mundo. Todos los pormenores del evento los desconozco, (mejor dicho, lo ignoro ). El evento se hace llamar Rally; "El Rally" más bien. Y es tan insulso como suena. (Aquí es donde aclaro que lo que estoy a punto de decir puede ofender las sensibilidades (como si pudiéramos definir si puede haber una cierta experiencia estética viendo pasar algunos cuántos carros (decorados a detalle, ejemplo de la opulencia sana) unas dos veces en el día, mientras el sol quema, y las cosas se tornan "dignas" para recibir al mundo entero) de algunos que piensan que dentro de las actividades de índole lúdica deben de respetarse las subjetividades, lo que quiera que eso quiera significar en su momento oportuno). Vaya, el problema no son los múltiples camarógrafos que ponen a foco a esos hombres, en su mayoría caucásicos, que hacen del centro, de sus escasos callejones, el único modo de acceder a estas otras realidades, ajenas, objetivadas por serlo;que suceden todas todo el tiempo, y se enfrascan taxonómicamente en un contexto inalterable. Guanajuato(o lo que se exalta de él(No)( lo que se prioriza de él)) se convierte entonces en una babel auditiva, en una suerte de oleaje fonético que irrumpe en la sonoridad de nuestro lenguaje (cerrado en sí mismo hasta que necesite de su mutación para mantener ese recluimiento intacto) y prioriza, de algún modo, la evidente prioridad de aquellos que llegaron buscando la imagen perfecta, y alguien debe dárselas, pues de ello depende todo esto. 
¿Alguien imagina qué tan ojete sería haber traído a ese ansiado Rally solamente a las personas que viven entre esos callejones, que se amontonan unos sobre otros, y por ellos solo pasan esos pies constreñidos (aquellos que han visto de su ventana al ajeno haciendo aquí su propiedad, por unos días, claro, mañana hay otro( siempre lo hay aquí) otro ajeno) y la lluvia estruendosa y fluvial? ¡¿Qué tanto pudiera sufrir la historia de esos ductos subterráneos por donde fluyen los carros (y la luz allí debajo parece expandirse por las paredes derruidas como si se tratase de un manto discreto que esconde las impurezas( algún día, mientras los recorres notas un árbol, una cortina, alguna boca de concreto que enmarca el azul del cielo)) y caminaron las aguas y anduvieron los hombres, si la cultura que nos proveen sus festivales,(que cuesta trabajo contarlos, como las ventanas que visten los cerros) sus asombrosos festivales, que son un ejemplo a lo largo del país si fuera Doña Vergas, la señora que abre la tienda (una de tantas en esa misma calle( que acaba de subir la caja de froot loops otros tres pesos)) todos los días, y los descansos que toma duran un cigarro, y los cigarros que fuma los fuma viendo la calle, saliendo de ese aprisionante mostrador, balbuceando cifras cada minuto (números que se graban en su memoria a través de su repetición( esa que sucede con los niños y las palabras) continúa e ininterrumpida) y tiene dentro de sus ojos cierta ansiedad voraz de ver si no llegan aquellos que se sientan en ese callejón y olvidan su vida de poco a poco (oye carnal no tienes un peso para completar para el cigarro es que ando corto( la neta te voy a fallar carnal, nomás traigo para unas tortillas) tranquilo, no hay pierde) y no hacen más que andar por allí viendo de dónde sacan, a quién le sacan algo, ytodos sacándoles la vuelta, porque (pues no vaya a ser hijo, siempre ten cuidado cuando llegues tarde a tu casa, deja todo lo que no vayas a necesitar porque no vaya a ser la mala(¿no hay manera de que puedas llevar, colgada en tu cuello, tu tarjeta de estudiante para que vean que no hay pedo contigo (Ira compa la neta las cosas se ponen cabronas y no estamos como para dar de tumbos contra el suelo)no hay pierde ma, para la otra les rolo un tabaco y allí queda)) es mejor darles espacio, no vaya siendo la mala?! ¿Cuántas ironías deben encarnarse cuando alguien que no es más que todos los escalones, fragmentados e inmortales, camina por esas sus calles mientras las luces iluminan las fachadas y se escucha en el fondo la cacofonía de la celebración a la cuál nunca perteneció, que de ninguna manera fue pensada en absoluto para él, pues él mismo se ha convertido en el ajeno aglutinante, en el sujeto al que se le invocan las bellezas arbitrariamente y padece por ello de otros miles de ultrajes secretos, normalizados por la cotidianidad que se ha vuelto grotescamente silente, pasiva? ¿Cuántas ironías están siendo encarnadas mientras transitas, como casi todos los días, un bosque de casas a medio pintar, de paredes que se destruyen con el más sutil de los tactos, y de faroles que iluminan celosamente los espacios minúsculos entre las banquetas que terminan a medio andar e inician de nueva forma en una espiral extrañísima y acaban cuando topan con el muro que delimita el final del andar?¿Cuántos discursos acuñados desde la violencia se encarnan cuando estás sentado en un camión descuidado viendo pasar la destrucción en manada, y se posa frente a ti el huracán de color de las banderas que vuelan con este viento tan decidido y todas se sostienen en un arco, que se divide en cuatro más pequeños, que llegan a una fuente, que se muestra débil, y en el techo de los arcos se lee, con letras doradas como el sol matutino "Guanajuato, patrimonio de la humanidad"?

11/01/2018

Hasta qué hemos llegado...

Al momento de iniciar este blog, los colaboradores (Que  actualmente somos menos), teníamos la certeza de tener algo qué decir y la fuerza necesaria que, para decirlo nuevamente, en otro contexto, por distintas personas, habría un tantito de nuestro discurso en el suyo. Han pasado desde entonces un par de años... Nos envolvimos en diferentes expresiones que trataban más o menos de lo mismo: decir. Sí. Únicamente decir algo. Nos comenzamos a obsesionar- o al menos en mi caso- con el poder de enunciar las cosas. Y es que ¿que hay en este mundo, fuente de las cosas, que no pueda ser dicho todo los días de una mejor manera? ¿Las palabras que existen en nuestro lenguaje son pronunciadas con la hondura suficiente, con la hecatombe de la superposición de letras y sonidos, meros conceptos indisolubles de la raquítica existencia humana, con presteza a su entorno? ¿A su inevitable- y en ello la belleza aprisiona a la sensibilidad- descaro contra la naturaleza del Mundo? (En esto hablo sólo por mí) Este blog era un intento de expresar todo lo que me unía al mundo. Ahora siento que hacerlo, redactar todos los día algo es más bien limitar mi propia percepción del mundo, que lo único que deja es a su propia sombra, para que le nombren, y deje en los hombres una sensación de control... De extrema magnificencia... pero ¿qué soy sino hijo de las palabras? Soy el eterno heredero de la lengua, en la que han confluido, tal vez, todas las ideas pronunciadas por las mismas ideas, que necesitaron de ellas para la extracción pura y refinada de la idea: lo que le da vida a los conceptos y la verdad.
Creo más bien que esto es más bien un reflejo...sí. Es como tratar de explicar la forma del cielo. Cuando era niño las formas del cielo eran, en todo caso, las formas de las nubes. Con el tiempo comprendí que las nubes estaban superpuestas a la forma del cielo. Claro que con eso tuve que aceptar que las montañas, el viento que le da formas a la nubes, el brillo tubular y arístico del sol, las formas inconclusas de las estrellas, la morada de la luna que son muchas, incluso sus colores avasalladores, que fundan alegría y esperanza, melancolía e incertidumbre eran, pues, ajenos al cielo mismo.El es su dueño, inconfundible, en el cual conviven en demasía las demás cosas. Y siento que la vida es como el cielo. No es absolutamente nada, un objeto inexplicable que existe por la necesidad de ello, para poder señalarla, indicar su naturaleza y eventualmente retorcerla hasta crear un concepto que no sustituye a ninguno sino que los refleja y utiliza la materia de otros como el reflejo. Aún así estoy aquí, tratándome de explicar la motivación de mis actos. De mi propia voz... Intentando aclarar los envites de mi existencia. En ese caso, también soy El Cielo

3/01/2016

"Lo único que necesita una gran actriz es una gran obra y las ganas de triunfar"

Por Omar C. R.

¿Cómo describir esta rebelde y enigmática obra? Tratemos de comenzar por los aspectos más concretos de la misma. La puesta en escena es presentada por "Vaca 35 - Teatro en Grupo", y dirigida por Damián Cervantes. Ha estado viajando no solo por el país, sino que ha llegado hasta España, para ahora regresar a tierras más cercanas en sus más de doscientas representaciones.

Desde antes de entrar al cuarto en donde se presenciará la obra, el asistir se va transformando en una experiencia que te invita a ser parte de, a ponerte a ti espectador en el mismo estatus que las actrices e incluso el mismo director. Un trago para relajarse y un programa de mano poco común que forma parte de la estética y que solo comprenderás (¿O es que dudarás más su significado?) una vez que has salido de la sala y algo en tu vida y en tu mente ha cambiado.

La obra después nos deja encerrados, al igual que están los personajes en su vida, en un espacio poco convencional para una obra de teatro, un cuarto viejo, en donde se procede a llevarnos a una realidad cruda y sincera, incluso más real y sincera, si es que eso es posible, que nuestra verdad misma. Una irónica verdad que en veces callamos y en otras ignoramos, representada en una violenta relación de dependencia con un contraste visual tan fuerte como emocional. Tal realidad en cuestión puede ser muy dura de aceptar para quienes hacemos teatro, podemos vernos reflejados de alguna manera, a nuestra esperanza, y burlarnos ahí mismo de ella con una sonrisa oscura y un tanto cínica. 

Tuvimos la oportunidad de charlar un poco con el director de la puesta después de haberla visto, y pienso que he logrado comprender mejor la propuesta y cómo rompe de tantas formas con las convenciones establecidas, pero todo en favor de reconciliarse con el teatro. La obra, por ejemplo, es llevada fuera de los teatros como tal y presentada en estos espacios deteriorados debido a que en la opinión de Damián, algo ha muerto dentro de ellos, han perdido una esencia que él siente ha logrado recuperar de una manera muy personal, haciendo de esta puesta en escena una experiencia más personal al espectador también, llevada a lo mínimo que se necesita para lograr transmitir esas sensaciones deseadas al espectador.

Otra, por ejemplo, es la manera de romper con el texto sobre el que basaron su obra, Las Criadas de Genet dejando de él tan solo breves trozos que son solo una pieza que el director ha utilizado a su gusto, pues el proceso de creación fue mucho más que eso, fue un proceso de consigas, improvisación, experimentación y hasta casualidades, a partir de la sensación de la violencia y de los cuerpos de las actrices, en donde, al final, lograron hacer caer todo en su lugar y componer un trabajo espectacular. 

Vale mucho la pena presenciar esta propuesta tan rebelde como su creador, así que si tienen la oportunidad de participar no se lo piensen dos veces y adéntrense en este ritual tan profundo e hiper-realista que es Lo único que necesita una gran actriz es una gran obra y las ganas de triunfar.



La obra se estará presentando el día 2 de Marzo del 2016 a las 19:00 en las instalaciones del LATEN A. C. (Morelos #139 entre Ures y San Luis, Col. Centro) en Tepic, Nayarit. Entrada libre. No se pierdan la oportunidad de asistir a esta increíble obra.

2/29/2016

Entrevista al Maestro David Olguín

El  pasado día jueves 25 de febrero, dio inicio en las instalaciones del LATEN (Laboratorio de Arte Teatral y Escénico de Nayarit) un taller con enfoque al teatro y dirección de obras teatrales, impartido por el maestro David Olguín, el cual tiene en su currículum un sinnúmero de estudios y actividades, habiendo estudiado en el Centro Universitario de Teatro (CUT), letras hispanoamericanas e inglesas en la facultad de Filosofía y Letras de UNAM, además de obtener un M.A en Theatre Studies de la Universidad de London. Es narrador, dramaturgo, escritor, ensayista y director (me parece una persona increíble en pocas palabras). Culminado el mismo taller el día 28 de febrero. No podía perderme la oportunidad de conocer un poco más de su obra y desentrañar algunas de sus opiniones y vivencias, para así formular la opinión de un experto respecto a temas y situaciones que afectan al mundo del teatro y al arte en general, siendo para mí, una verdadera oportunidad para que los jóvenes descubran de cierta forma de que va todo esto, y así de la voz de un experto (Como lo es la del maestro Olguín), puedan reflexionar y darse un punto de inicio para este mundillo. Por lo cual, me dispuse a entrevistarle el pasado sábado 27 de febrero, respecto a temas que podrán interesar a artistas que van despegando, así como a simplemente personas interesadas al tema y mundo del teatro.

Gilberto: Buenas noches maestro David Olguín, ¿Cómo está usted?

Maestro David: Muy contento de estar aquí en tierras nayaritas.

Gilberto: Primero que nada, gracias por la oportunidad de la entrevista. A nosotros nos parece muy provechoso que gente como usted se dé el tiempo de hacer este tipo de actividades; más que nada  por los jóvenes, para que tenga la oportunidad de conocer estos rubros del arte y el teatro. Para que puedan escuchar a alguien con experiencia que les pueda contar respecto a esto. Bueno, primera pregunta

G: ¿Cómo ve a la juventud respecto a su relación con el arte?

M.D: Bueno; mira, es una pregunta muy general. Yo creo que si la circunscribiera a México en particular, podemos hallar relaciones muy diferentes respecto a la relación con el arte. Por un lado, nuevas expresiones que son de  lo más interesantes y atractivas; y que tienen que ver  con el uso, por ejemplo, de los medios electrónicos, donde los jóvenes están hallando enormes vehículos de expresión personal, innovadora, y que están ensanchando en muchos sentidos los terrenos de la expresión artística. El hecho mismo, de pronto, de la proliferación  de vídeo, el uso de herramientas a través del internet para buscar nuevas maneras de comunicación, obras de teatro, por ejemplo, que suceden en otro país y que vía internet, pueden ver espectadores de muchos lugares diferentes. Por un lado, digamos, veo como esa efervescencia, esa novedad, esa pasión de siempre que tiene la gente joven. Por otro lado, veo también momentos como que nuestra juventud está en un sentido está muy mediatizada, muy domesticada también muy  apagada, y donde debiéramos tener como una mayor inquietud, una mayor batalla por transformar condiciones sociales, por transformar condiciones políticas; y que ese divorcio con los jóvenes con determinadas posturas, o digamos; con la propia política, me resulta un tanto inquietante, que es algo que creo  que no estamos como en los mejores momentos al respecto, y bueno por otro  lado también veo que está el hecho de la formación artística como tal, que como en ningún otro momento del país, por lo menos, te puedo decir que hay una enorme cantidad de gente profesionalizándose en los terrenos artísticos, y eso es algo entusiasmante para México, las escuelas profesionales de actuación, los talleres de literatura, las escuelas de pintura, el cine, las compañías de danza, la enorme cantidad de gente joven dedicada a eso; siento que eso rendirá frutos a futuro.

G: Y respecto a eso, para los jóvenes que tienen como cierta apatía o desinterés hacia el arte… ¿Qué recomendaría usted para acercarlos más?

M.D: Yo creo que hay que hallar el enganche personal. No puedes enseñar ni a leer ni a mirar un cuadro por obligación, entonces lo que hay que hacer es que rápidamente encuentren de que les está hablando, y por lo general el arte está hablando de problemas del presente, la política misma por ejemplo, cuando los jóvenes son reacios a la política; pues basta rascarles un poco sobre los conflictos de autoridad, con sus padres, profesores, con el director de la escuela; y muy rápido empiezan a entender que eso es política. Pero hay que ver la manera de no engatusarlos, si no de retratarlos; o la manera en que ellos encuentren, en el terreno artístico que este sea, sus propios problemas.

G: Y enfocándonos más en el teatro, ¿Qué principio básico debería de tener todo actor para mejorar su desarrollo actoral?

M.D: Número uno: Capacidad de observación sobre la naturaleza humana, y un apasionamiento por el comportamiento humano. Sobre la idea de que es una vía  de conocimiento, que es al final de cuentas; como el único arte que te ofrece esa posibilidad de mirar al otro, en un lugar, por así decírtelo; como si fuera un microscopio, donde se ven amplificados, analizados, transformados, los comportamientos humanos y eso es apasionante, es como la materia prima; la humanidad que te ofrece el teatro.

G: Sobre los artistas que van iniciando, ¿Cuál cree usted que sea  la mayor dificultad que se enfrentan los nuevos artistas en el mundo contemporáneo?

M.D: Yo creo, hallar un adecuado ámbito laboral donde puedan desarrollar, lo que a menudo ya tienen. Tengo la impresión de que hay un enorme desprofesionalización en los medios artísticos; con esto me refiero a simplemente, a que el joven egresado de la escuela de teatro, pasará o tiene que pasar una etapa de sobrevivencia en el medio primero; y una vez que llega a una relativa edad madura, a lo que se va enfrentar es a una enorme dificultad como para fin de cuentas, lograr un modus vivendi digno.

G: ¿Y los estereotipos, como la imagen de artista pobre y poco exitoso?

M.D: No, no me refiero tanto a eso. Es una condición real que tienen de pronto, creo yo, las profesiones artísticas en el país. Claro que se puede vivir del arte, y bastante bien, de pronto; pero la impresión que tengo es que el propio desarrollo social del país, la falta de condiciones de educación de nuestra población, los apoyos que dan los gobiernos estatales, siguen siendo pocos y que creo que no propician que la sociedad sea la que pague y consuma el arte, entonces esto hace que sea difícil la subsistencia del joven que se inserta en el mundo laboral, esto por una parte digamos; en cuanto a las condiciones materiales reales. Pero luego esta, por otro lado, en que si esta una formación artística profesional, pero, la sociedad es, sobre todo en provincia y  cuando te dedicas en artes colectivas como la danza, el teatro; pues las funciones se agotan muy rápido, si el público no va, al teatro de arte, por ejemplo, no va a la danza, se las ven en condiciones muy difíciles para hacer su labor.

G: Usted como director, ¿Cuál o cuáles han sido los conflictos constantes con los que ha tenido que lidiar al momento de dirigir, crear o simplemente ensayar una obra?

M.D: Pues son de muy diversa índole, yo creo que el más difícil a estas alturas del partido, en relación como con mi propio oficio, tendría que ver con la necesidad de buscar una radicalidad mayor en mi lenguaje, en mi expresión. Tengo la impresión de que estoy en un momento donde tengo madurez respecto a muchas cosas, y oportunidades también de ponerlo en práctica. No dejo de dirigir en los últimos tiempos por lo menos dos, tres, espectáculos al año, lo cual es un privilegio en el ámbito profesional para un director de escena en México. El punto aquí está, en que estoy buscando a través del lenguaje, de la técnica; una mayor radicalidad respecto a lo que tengo que decir a través de mi oficio, a fin de cuentas. Luego, las condiciones de trabajo, son un tanto efectistas, diría, de búsqueda de resultados prontos. ¿Qué me gustaría tener? Pues me gustaría tener unas condiciones de mayor estabilidad en las compañías con las que trabajo, para hacer una investigación mucho más a fondo, una investigación de largo plazo, como se lo podían permitir otras compañías, en otras condiciones de producción en el mundo, pero, no me quejo. Creo que mi principal batalla en este momento, es conmigo mismo, no me puedo quejar respecto a mis condiciones de producción, respecto al momento que estoy viviendo, y en ese sentido, vamos, estoy agradecido con el teatro, y con aquellas instituciones que me ayudan a sostenerme y que me dan patrocinio para hacer mi trabajo.

G: En su vida ¿Cuál cree usted que ha sido su obra más importante, o con más trascendencia, o que le haya impactado más en su persona?

M.D: Algunas que creo que están más en el presente, de los años noventa, “La lección de anatomía” un montaje que hice en el año de 1997, luego en el 2003, “Belice” una obra de mi propia autoría, y luego de manera más reciente “Tío Vania” de Anton Chejov, y la última que he puesto en escena “La belleza” también obra de mi autoría.

G: En su carrera, ¿Cuál ha sido el momento más difícil con el que se ha enfrentado?

M.D: Pues mira, hay varios, el momento en que termino mi escuela, y trato de insertarme en la vida profesional, que es un momento traumático y difícil, yo digo que para cualquier joven que egresa y con mayor particularidad, egresar de las escuelas de teatro. Otro momento, muy, muy difícil; la ruptura del cordón umbilical con mi maestro Ludwik Margules, que fue muy doloroso, que implicó también una ruptura de relación de un trabajo de 15 años, donde primero había sido mi maestro, luego yo había sido su asistente, me había invitado a dar clases a su escuela y se me vuelve un momento crítico en mi vida, pero que son de esos periodos, donde en realidad el verdadero conflicto que estaba de por medio, pues es el crecimiento; es como cuando te peleas con los padres, cuando te peleas con los maestros, cuando a fin de cuentas estas tomando las riendas sobre lo que tienes que decir, de tu propia identidad. Y bueno, otros momentos críticos también en relación, como, en la vida privada, te pone en tu sitio, cuando sientes que no está siendo justo con la principal obligación que tiene un agente de teatro, que es a fin de cuentas, retratar la humanidad en escena. Y entran dramas éticos, o dilemas éticos; desde cuando te sucede que dado a que haces teatro en el tiempo y con seres humanos, y te puede pasar desde que se te muere un actor, en una temporada, ha sucedido. Que de pronto fallecen familiares de un actor, cuando mueren tus propios familiares, y que lo único que se hace este oficio dado a que estamos trabajando siempre en el tiempo; tienes un plazo, estas emplazado como un condenado a muerte. Tienes dos meses, tres meses, una vez que hechas a andar una producción, de lo que te habla es como de lo inesperado de la vida, ¿no? Me ha pasado de todo, eso un poco, y me hace recordar esa lección que daba Margules, a propósito, que decía que “uno madura en la vida, a la vez que la vida madura en el arte.” Que tienes que ser como enseñan en el Tao, una hierba flexible, que se acomode pronto a los vaivenes del presente. Tú prevés que vas a estrenar, y que tienes “equis” tiempo para poder trabajar la obra y resulta que tu actor se fractura, y que no lo puedes correr, porque es un ser humano, también, que pasa vicisitudes como todos, y demás; y bueno, por una parte está la idea de “El show debe continuar”  pero luego hay ciertas circunstancias que te dicen, que ningún show puede ser tan importante como determinar circunstancias humanas que rodean a la gente que hacemos el show. Paradojas y problemas del oficio.

G: Actualmente ¿Cuál su proyecto más reciente?

M.D: Acabo de estrenar una obra que se llama “La belleza”  en la ciudad de México, es una obra que me es muy importante, porque por una parte fue escrita pensando en una actriz en particular, en Laura Almena, en quién yo considero, es la mejor actriz de este país. Y pues es escrita y hecha, en el teatro El Milagro con la manera de producir que tenemos, que es de muy poco dinero, pero que cuidamos la producción con una pulcritud y una sofisticación. Creo yo que con este proyecto logramos una enorme madurez porque da la impresión como que si hubiera, millones de pesos involucrados en la producción, cosa que no hay tal. Y que con una enorme sencillez se hace mucho. También es muy importante porque es un texto, que es también el resultado de un trabajo de 30 años de escribir obras de teatro y dirigirlas. Y bueno por un lado, me es una historia muy triste, muy dolorosa, respecto a lo que sucede y que por otro lado  está hecha con mucho sentido del humor, que es una manera de trabajo muy particular, mía y que da una visión tragicómica de la vida, y un tono que me interesa mucho explorar.

G: He escuchado un poco de discrepancia respecto a esta cuestión entre los directores, ¿Usted piensa que existen los actores hechos o los actores natos?
M.D: No, yo creo que existen los hechos, evidentemente existe una facilidad, pero una facilidad sin trabajo no va a ningún lugar.

G: ¿Cuál es su postura respecto a las actuaciones en que para lograr la emoción utilizan estímulos reales? 

M.D: No creo en ello, yo creo que es un acto de voluntad, que el actor construye; que tiene que pasar por la cabeza, bajar por la corporalidad, al estómago, a las vísceras, y regresar a la cabeza. Se entra al teatro limpio, se baja a los infiernos y se regresa limpio.

G: ¿Qué dice de las personas que critican tanto al teatro mexicano en contraposición al europeo? ¿Cree que haya una causa específica por lo cual se provoque esto?

M.D: Bueno, evidentemente que durante muchos años estuvimos en pañales respecto  a muchos elementos del desarrollo de la teatralidad, pero es tener una desmemoria, es desconocer nuestra propia tradición, y el hecho de una mayoría de edad del teatro mexicano, donde hayamos directores, escenógrafos, dramaturgos, ya en estas alturas, sea en el pasado, en el presente, al que no le piden nada en lo más mínimo, a ningún director europeo, ni a ningún otro artista, con todo el respeto, y a todos los merecimientos que puedan tener, en América Latina o en otras latitudes, yo creo que nos falta quitarnos  un poco de coloniaje cultural, nos falta quitarnos y reconocer más nuestra propia tradición y finalmente en seguir buscando y formando gente nueva, para que haya un recambio generacional constante.

G: En su estancia en Tepic, ¿Qué opinión se ha formado de esta ciudad?

M.D: Bueno, me parece una ciudad muy interesante, he corrido con la fortuna de estar cerca de gente que me ha hablado de la historia del estado, que me ha llevado a lugares que me son muy significativos, muy interesantes  y atractivos, y que tiene creo yo, el único estado de la Republica que no conocía. Me ha impactado mucho su historia.

G: ¿Y respecto al arte Nayarita que opina?

M.D: Conozco poco, me parece que evidentemente hay una tradición, hay notables figuras del arte  que han nacido en estos lugares desde los históricos, el propio Amado Nervo, hasta el  extraordinario Alí Chumacero, que no tiene digamos parangón en la poesía mexicana, de pronto actores que surgen de aquí, que los he visto trabajar en la Ciudad de México, vamos, me parece que me ha sorprendido en esta visita, el hecho, vi la tarea que ha hecho el ayuntamiento  concretamente Luis Bravo y el maestro  Francisco Samaniega, pude ver los planes de obra pública, el perfil que le daban a esa obra pública estas dos personas, me pareció absolutamente admirable, que esto es lo que te digo respecto a lo que veo en el presente respecto a ese trabajo. Vi por ejemplo, la construcción de una cineteca, enfrente de cines que presentan lo mismo, de lo mismo en todo  el país; y de pronto apostarle a una cineteca que va a presentar cine diferente en una zona  justamente  en esa zona frente a los cines, y justamente en esa zona que llaman “La Cantera” que no es precisamente como un lugar de mucho acceso a lugares culturales, me parece sencillamente una apuesta sensacional, o una casa de cultura, en un barrio de muy bajos recursos, o la recuperación de estas antiguas construcciones de las fábricas de Bellavista, o la otra fábrica en Jauja, con la aspiración de  construirlos en centros culturales, es decir; tener 4 o 5 obras de infraestructura en una ciudad en medio de la precariedad económica del país, y demás, es sorprendente, a mí me parece. Porque no lo veo hacía atrás, si no veo una infraestructura cultural importante en la ciudad y de pronto una apuesta así, habla en el caso específico digamos, de, no los conocía antes, ni a Luis Bravo ni a Francisco Samaniega y lo que  me mostraron me da respeto por ese trabajo.

G: Y para finalizar ¿Qué podría aconsejarle a todos los jóvenes interesados en el teatro y en sí en todo el mundo del arte?

M.D: Que lo que lean, lo que vean, lo que hagan; me refiero en términos de sus gustos, los conviertan en lo que decía Albert Benjamin “Demonios Familiares” es decir, lo que nos precede hacía atrás y con lo que te enganchas, en términos de lecturas, en términos de “equis” líneas de cine, o de pintores, directores,  te tienen que apasionar. Yo creo que estas en todo tu derecho como joven o como viejo, de decir “equis autor clásico o contemporáneo” aunque tenga todo el prestigio del mundo puedes decir, “lo ví, lo leí y no me importo.” Busca lo que realmente te apasione, es decir que te habla, donde esta tu propia voz. Hay que acordarse de aquello que decía Julio Torri, que “Empezamos repitiendo ideas de otros y de pronto florece una idea propia.” También a partir de otros, por lo cual pienso yo que los jóvenes lo que tienen que hacer, así como viven apasionadamente, tienen que consumir arte a manera apasionada, y que no tengan como ningún prejuicio respecto decir “es que esto no me importa, no me dice nada a mi” personalmente, siempre y cuando este consumiendo otras cosas, que si le hablan en lo que va hallando con su propia voz, sus propios intereses.

G: Pues eso sería todo maestro, muchas gracias por la oportunidad de entrevistarlo, ha sido todo un placer

M.D: ¿Qué va? Gracias a ti.



Bueno, después de esta entrevista la verdad me sentí muy esperanzado a nivel personal; quiero decir, la manera en que el veía un futuro en los jóvenes a pesar de las circunstancias reales en las cuales uno tiene que afrontar para ser un artista, era bastante positiva respecto a los medios y herramientas que tenemos para tener un mayor desarrollo como artistas. A mí en lo personal me pareció una persona que te quedas tipo “poca madre, increíble este señor”, pues su manera de comunicarse tan clara y objetiva me dejó bastantes conocimientos y habilidades que estoy seguro me servirán en más de un contexto.  Me ha dejado un buen sabor de boca, no solo que se diera el tiempo de contestar las joviales y curiosas preguntas de nosotros, sino de todo el taller que impartió. Un orgullo de persona para México, realmente maravillosa su manera de pensar. Ahora me dejo con ganas de ser más cabrón en todo sentido. Y sigo agradeciendo, realmente genial.



  
Escrito por: Gilberto Aguilera
“Me trago mis propias huellas, mismas que celan mi destino.”