Reseña:
Art Angels – Grimes
Comenzando como artista underground en Montreal, la compositora
canadiense ha mostrado una interesante evolución musical conforme pasan los
años.
En su primer álbum de estudio Geidi Primes la productora muestra líneas instrumentales salvajes y agitadas así como voces muy por encima del rango promedio.
De naturaleza simple pero rudimentaria, Visions fue compuesto en un periodo de tres semanas usando solamente Garageband y tomando anfetaminas, lo que la cantante describe como “igualmente disfrutable y tortuoso”.
En su primer álbum de estudio Geidi Primes la productora muestra líneas instrumentales salvajes y agitadas así como voces muy por encima del rango promedio.
De naturaleza simple pero rudimentaria, Visions fue compuesto en un periodo de tres semanas usando solamente Garageband y tomando anfetaminas, lo que la cantante describe como “igualmente disfrutable y tortuoso”.
Visions
la
lanzó a la fama. Volvió locos a los críticos y al público, otorgándole variados
premios y nominaciones.
Ahora Grimes vuelve con su última creación
musical: Art Angels que si bien fue
algo demorada y mantenida en secreto, cuenta con aspectos interesantes por
mencionar.
Entre finales de 2014 e inicios de 2015, la
cantante decidió eliminar completamente un álbum que estaba a punto de ser
lanzado, argumentando que éste era “muy deprimente como para llevarlo en tour”.
Meses después lanza Art Angels que
rompe con casi todas las predicciones.
El álbum comienza con una pista orquestal
que incluye los característicos tonos vocales etéreos que la cantante ha usado
en el resto de sus obras. De corta duración y con un ambiente entre etéreo y
terrorífico, la pista se postula como una introducción al desastre que se
avecina en las piezas siguientes.
Al comenzar la segunda canción en la lista
es California que, al igual que
muchas de sus composiciones hermanas, estampa un sonido más alegre y soleado
que en los álbumes pasados. Es esa clase de canciones que se pondrían en la
radio durante intermedios. Es más amigable a todos los gustos y sin embargo la
productora logra hacer una especie de recordatorio a sus trabajos más burdos y
pesados con las líneas vocales sobrepuestas.
Su sucesora, Scream se trata de una colaboración con la rapera taiwanesa Aristophanes que escupe mandarín entre gruesos
bajos y un ritmo algo difícil de recordar.
Flesh
without blood es algo así como California. Con acordes predecibles y poca profundidad. Es
pegajosa, sí, pero no presenta algo innovador como lo fue la primer pista. Ésta
canción es como un hit de temporada.
Belly
of the Beat presenta una estructura parecida a California sólo que con letras más pretenciosas
que intentan sonar profundas. En mi opinión, no es memorable.
Kill
V. Maim es una resurrección. Logra mezclar el sonido pop que
Grimes quiere mostrar a su público a la vez que incluye las líneas vocales
pegajosas sin hacerlo parecer forzado o logrado a duras penas. Letras simples,
sí, pero no suena mal.
La primera vez que escuché Artangels, la séptima pista del álbum,
imaginé que estaba escuchando a una Grimes de hace dos décadas. Y eso está
bien. Suena a algo que se escucharía en los 90’s o 2000’s de una realidad
alternativa. La guitarra que salta durante toda la pista me llamó mucho la
atención. La forma en la que las palabras embonan con la melodía me sorprende a
pesar de que la letra no es la mejor de todas.
Easily
puede ser escuchada sin desesperarse, pero no me pareció la gran cosa. Yo diría
que es una forma de llenar espacio en el álbum. Un preludio a las piezas que
realmente superaron mis expectativas.
A mi sorpresa, Realiti aparece en pleno álbum. Grimes había lanzado el demo meses
antes, pues ésta pieza es rescatada del álbum nonato del que tanto se hablaba.
Escuchar la versión de estudio (y no el demo) fue una experiencia
“revitalizante” por decirlo de alguna forma. Así como las bicicletas son
motocicletas acústicas, Realiti es
como ver un refrito de tu película favorita quince años después. Aunque debo
admitir que el demo me agradó más, Realiti
es una canción muy bien lograda y fácil de escuchar.
World
princess part II y Venus
fly son un gusto culposo. Primero porque WPP2 no me recuerda nada a su antecesora de 2010. Aunque el main
pad al principio y el cambio de ambiente a uno más deformado y oscuro a mitad
de la canción logran hacer una buena remembranza y establecen cierta conexión
entre la antigua y la nueva forma de componer con la que Grimes se presenta
ésta vez.
Venus fly se trata de una colaboración con la intérprete Janelle Monae. Es muchísimo más “bailable” que las piezas anteriores y suena a esa clase de canciones que nunca se pondrían de fondo en un café. El intercambio entre las partes salvajes con bajos retumbantes voces casi ofensivas y la parte amigable de la canción es bastante ingenioso. Recuerda un poco a su single de 2014 Go.
Venus fly se trata de una colaboración con la intérprete Janelle Monae. Es muchísimo más “bailable” que las piezas anteriores y suena a esa clase de canciones que nunca se pondrían de fondo en un café. El intercambio entre las partes salvajes con bajos retumbantes voces casi ofensivas y la parte amigable de la canción es bastante ingenioso. Recuerda un poco a su single de 2014 Go.
Life
in the vivid dream es mi favorita personalmente. La letra
está en punto, acompañada por los samples de lluvia al fondo. La percusión y la
guitarra durante la pieza me pusieron los pelos de punta. Como si fuera otra
ventana al pasado de la artista donde el presente la convierte en algo más
profesional. Profunda y pulida son palabras que definen la canción casi a la
perfección.
Para cerrar el álbum, la canción Butterfly comienza como una canción de
elevador y evoluciona hasta convertirse en pop azucarado, oscuro y algo
complejo a la vez.
Debo admitir que me fue difícil terminar de escuchar el lanzamiento a partir de la mitad del mismo. El deseo de saltar la canción que sonaba llegaba a mi cabeza después de escuchar la mitad de la misma.
Algo que aprecio mucho es la disposición que Grimes tuvo para expandir sus capacidades creativas.
Debo admitir que me fue difícil terminar de escuchar el lanzamiento a partir de la mitad del mismo. El deseo de saltar la canción que sonaba llegaba a mi cabeza después de escuchar la mitad de la misma.
Algo que aprecio mucho es la disposición que Grimes tuvo para expandir sus capacidades creativas.
Para éste álbum, la productora aprendió a
usar varios instrumentos así como software profesional que la ayudaron a
explorar sus habilidades de mejor forma. Eso es un mérito que no puedo
rechazar.
En general, Art Angels es un álbum que logra ser cansino en ciertas partes, pero
compensa con las cortas y pocas piezas remarcables que lo salvan de ser un
lanzamiento olvidable o pasajero.
Sea un tropiezo o una experimentación, la
cantante logra dejar en claro que hará lo que se le pegue la gana en éste
trabajo y en los que vienen.
Juan Pablo Navarro
Valadez.
Nacido en Guadalajara, Jalisco. Estudiante
de bachillerato, cansado todo el tiempo. Le gusta tomar café y escuchar música.
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