El pasado día jueves 25 de febrero, dio inicio
en las instalaciones del LATEN (Laboratorio de Arte Teatral y Escénico de
Nayarit) un taller con enfoque al teatro y dirección de obras teatrales, impartido
por el maestro David Olguín, el cual tiene en su currículum un sinnúmero de
estudios y actividades, habiendo estudiado en el Centro Universitario de Teatro
(CUT), letras hispanoamericanas e inglesas en la facultad de Filosofía y Letras
de UNAM, además de obtener un M.A en Theatre Studies de la Universidad de
London. Es narrador, dramaturgo, escritor, ensayista y director (me parece una
persona increíble en pocas palabras). Culminado el mismo taller el día 28 de
febrero. No podía perderme la oportunidad de conocer un poco más de su obra y
desentrañar algunas de sus opiniones y vivencias, para así formular la opinión
de un experto respecto a temas y situaciones que afectan al mundo del teatro y
al arte en general, siendo para mí, una verdadera oportunidad para que los
jóvenes descubran de cierta forma de que va todo esto, y así de la voz de un
experto (Como lo es la del maestro Olguín), puedan reflexionar y darse un punto
de inicio para este mundillo. Por lo cual, me dispuse a entrevistarle el pasado
sábado 27 de febrero, respecto a temas que podrán interesar a artistas que van despegando,
así como a simplemente personas interesadas al tema y mundo del teatro.
Gilberto: Buenas noches maestro David Olguín, ¿Cómo está usted?
Maestro David: Muy contento de estar aquí en tierras nayaritas.
Gilberto: Primero que nada, gracias por la oportunidad de la
entrevista. A nosotros nos parece muy provechoso que gente como usted se dé el
tiempo de hacer este tipo de actividades; más que nada por los jóvenes, para que tenga la
oportunidad de conocer estos rubros del arte y el teatro. Para que puedan
escuchar a alguien con experiencia que les pueda contar respecto a esto. Bueno,
primera pregunta
G:
¿Cómo ve a la juventud respecto a su
relación con el arte?
M.D:
Bueno; mira, es una pregunta muy general. Yo creo que si la circunscribiera a
México en particular, podemos hallar relaciones muy diferentes respecto a la
relación con el arte. Por un lado, nuevas expresiones que son de lo más interesantes y atractivas; y que
tienen que ver con el uso, por ejemplo,
de los medios electrónicos, donde los jóvenes están hallando enormes vehículos
de expresión personal, innovadora, y que están ensanchando en muchos sentidos
los terrenos de la expresión artística. El hecho mismo, de pronto, de la
proliferación de vídeo, el uso de
herramientas a través del internet para buscar nuevas maneras de comunicación,
obras de teatro, por ejemplo, que suceden en otro país y que vía internet,
pueden ver espectadores de muchos lugares diferentes. Por un lado, digamos, veo
como esa efervescencia, esa novedad, esa pasión de siempre que tiene la gente
joven. Por otro lado, veo también momentos como que nuestra juventud está en un
sentido está muy mediatizada, muy domesticada también muy apagada, y donde debiéramos tener como una
mayor inquietud, una mayor batalla por transformar condiciones sociales, por
transformar condiciones políticas; y que ese divorcio con los jóvenes con
determinadas posturas, o digamos; con la propia política, me resulta un tanto
inquietante, que es algo que creo que no
estamos como en los mejores momentos al respecto, y bueno por otro lado también veo que está el hecho de la
formación artística como tal, que como en ningún otro momento del país, por lo
menos, te puedo decir que hay una enorme cantidad de gente profesionalizándose
en los terrenos artísticos, y eso es algo entusiasmante para México, las
escuelas profesionales de actuación, los talleres de literatura, las escuelas
de pintura, el cine, las compañías de danza, la enorme cantidad de gente joven
dedicada a eso; siento que eso rendirá frutos a futuro.
G:
Y respecto a eso, para los jóvenes que tienen como cierta apatía o desinterés
hacia el arte… ¿Qué recomendaría usted
para acercarlos más?
M.D:
Yo creo que hay que hallar el enganche personal. No puedes enseñar ni a leer ni
a mirar un cuadro por obligación, entonces lo que hay que hacer es que
rápidamente encuentren de que les está hablando, y por lo general el arte está
hablando de problemas del presente, la política misma por ejemplo, cuando los
jóvenes son reacios a la política; pues basta rascarles un poco sobre los
conflictos de autoridad, con sus padres, profesores, con el director de la
escuela; y muy rápido empiezan a entender que eso es política. Pero hay que ver
la manera de no engatusarlos, si no de retratarlos; o la manera en que ellos
encuentren, en el terreno artístico que este sea, sus propios problemas.
G:
Y enfocándonos más en el teatro, ¿Qué
principio básico debería de tener todo actor para mejorar su desarrollo
actoral?
M.D: Número uno: Capacidad de observación sobre la
naturaleza humana, y un apasionamiento por el comportamiento humano. Sobre la
idea de que es una vía de conocimiento,
que es al final de cuentas; como el único arte que te ofrece esa posibilidad de
mirar al otro, en un lugar, por así decírtelo; como si fuera un microscopio,
donde se ven amplificados, analizados, transformados, los comportamientos
humanos y eso es apasionante, es como la materia prima; la humanidad que te
ofrece el teatro.
G:
Sobre los artistas que van iniciando, ¿Cuál
cree usted que sea la mayor dificultad
que se enfrentan los nuevos artistas en el mundo contemporáneo?
M.D: Yo creo, hallar un adecuado ámbito laboral donde puedan
desarrollar, lo que a menudo ya tienen. Tengo la impresión de que hay un enorme
desprofesionalización en los medios artísticos; con esto me refiero a
simplemente, a que el joven egresado de la escuela de teatro, pasará o tiene
que pasar una etapa de sobrevivencia en el medio primero; y una vez que llega a
una relativa edad madura, a lo que se va enfrentar es a una enorme dificultad
como para fin de cuentas, lograr un modus vivendi digno.
G: ¿Y los estereotipos, como la imagen de
artista pobre y poco exitoso?
M.D:
No, no me refiero tanto a eso. Es una condición real que tienen de pronto, creo
yo, las profesiones artísticas en el país. Claro que se puede vivir del arte, y
bastante bien, de pronto; pero la impresión que tengo es que el propio
desarrollo social del país, la falta de condiciones de educación de nuestra
población, los apoyos que dan los gobiernos estatales, siguen siendo pocos y
que creo que no propician que la sociedad sea la que pague y consuma el arte,
entonces esto hace que sea difícil la subsistencia del joven que se inserta en
el mundo laboral, esto por una parte digamos; en cuanto a las condiciones
materiales reales. Pero luego esta, por otro lado, en que si esta una formación
artística profesional, pero, la sociedad es, sobre todo en provincia y cuando te dedicas en artes colectivas como la
danza, el teatro; pues las funciones se agotan muy rápido, si el público no va,
al teatro de arte, por ejemplo, no va a la danza, se las ven en condiciones muy
difíciles para hacer su labor.
G: Usted
como director, ¿Cuál o cuáles han sido
los conflictos constantes con los que ha tenido que lidiar al momento de
dirigir, crear o simplemente ensayar una obra?
M.D:
Pues son de muy diversa índole, yo creo que
el más difícil a estas alturas del partido, en relación como con mi propio
oficio, tendría que ver con la necesidad de buscar una radicalidad mayor en mi
lenguaje, en mi expresión. Tengo la impresión de que estoy en un momento donde
tengo madurez respecto a muchas cosas, y oportunidades también de ponerlo en
práctica. No dejo de dirigir en los últimos tiempos por lo menos dos, tres,
espectáculos al año, lo cual es un privilegio en el ámbito profesional para un
director de escena en México. El punto aquí está, en que estoy buscando a
través del lenguaje, de la técnica; una mayor radicalidad respecto a lo que
tengo que decir a través de mi oficio, a fin de cuentas. Luego, las condiciones
de trabajo, son un tanto efectistas, diría, de búsqueda de resultados prontos.
¿Qué me gustaría tener? Pues me gustaría tener unas condiciones de mayor
estabilidad en las compañías con las que trabajo, para hacer una investigación
mucho más a fondo, una investigación de largo plazo, como se lo podían permitir
otras compañías, en otras condiciones de producción en el mundo, pero, no me
quejo. Creo que mi principal batalla en este momento, es conmigo mismo, no me
puedo quejar respecto a mis condiciones de producción, respecto al momento que
estoy viviendo, y en ese sentido, vamos, estoy agradecido con el teatro, y con
aquellas instituciones que me ayudan a sostenerme y que me dan patrocinio para
hacer mi trabajo.
G: En
su vida ¿Cuál cree usted que ha sido su
obra más importante, o con más trascendencia, o que le haya impactado más en su
persona?
M.D: Algunas que creo que están más en el presente, de los
años noventa, “La lección de anatomía”
un montaje que hice en el año de 1997, luego en el 2003, “Belice” una obra de mi propia autoría, y luego de manera más
reciente “Tío Vania” de Anton Chejov,
y la última que he puesto en escena “La
belleza” también obra de mi autoría.
G: En su carrera, ¿Cuál ha sido el
momento más difícil con el que se ha enfrentado?
M.D: Pues mira, hay varios, el momento en que termino mi
escuela, y trato de insertarme en la vida profesional, que es un momento
traumático y difícil, yo digo que para cualquier joven que egresa y con mayor
particularidad, egresar de las escuelas de teatro. Otro momento, muy, muy
difícil; la ruptura del cordón umbilical con mi maestro Ludwik Margules, que
fue muy doloroso, que implicó también una ruptura de relación de un trabajo de
15 años, donde primero había sido mi maestro, luego yo había sido su asistente,
me había invitado a dar clases a su escuela y se me vuelve un momento crítico
en mi vida, pero que son de esos periodos, donde en realidad el verdadero
conflicto que estaba de por medio, pues es el crecimiento; es como cuando te peleas
con los padres, cuando te peleas con los maestros, cuando a fin de cuentas
estas tomando las riendas sobre lo que tienes que decir, de tu propia
identidad. Y bueno, otros momentos críticos también en relación, como, en la
vida privada, te pone en tu sitio, cuando sientes que no está siendo justo con
la principal obligación que tiene un agente de teatro, que es a fin de cuentas,
retratar la humanidad en escena. Y entran dramas éticos, o dilemas éticos;
desde cuando te sucede que dado a que haces teatro en el tiempo y con seres
humanos, y te puede pasar desde que se te muere un actor, en una temporada, ha
sucedido. Que de pronto fallecen familiares de un actor, cuando mueren tus
propios familiares, y que lo único que se hace este oficio dado a que estamos
trabajando siempre en el tiempo; tienes un plazo, estas emplazado como un
condenado a muerte. Tienes dos meses, tres meses, una vez que hechas a andar
una producción, de lo que te habla es como de lo inesperado de la vida, ¿no? Me
ha pasado de todo, eso un poco, y me hace recordar esa lección que daba
Margules, a propósito, que decía que “uno madura en la vida, a la vez que la vida
madura en el arte.” Que tienes que ser como enseñan en el Tao, una
hierba flexible, que se acomode pronto a los vaivenes del presente. Tú prevés
que vas a estrenar, y que tienes “equis” tiempo para poder trabajar la obra y
resulta que tu actor se fractura, y que no lo puedes correr, porque es un ser
humano, también, que pasa vicisitudes como todos, y demás; y bueno, por una
parte está la idea de “El show debe continuar”
pero luego hay ciertas circunstancias que te dicen, que ningún show puede
ser tan importante como determinar circunstancias humanas que rodean a la gente
que hacemos el show. Paradojas y problemas del oficio.
G: Actualmente ¿Cuál su proyecto más
reciente?
M.D: Acabo de estrenar una obra que se llama “La belleza” en la ciudad de México, es una obra que me es
muy importante, porque por una parte fue escrita pensando en una actriz en
particular, en Laura Almena, en quién yo considero, es la mejor actriz de este
país. Y pues es escrita y hecha, en el teatro El Milagro con la manera de producir que tenemos, que es de muy
poco dinero, pero que cuidamos la producción con una pulcritud y una
sofisticación. Creo yo que con este proyecto logramos una enorme madurez porque
da la impresión como que si hubiera, millones de pesos involucrados en la
producción, cosa que no hay tal. Y que con una enorme sencillez se hace mucho.
También es muy importante porque es un texto, que es también el resultado de un
trabajo de 30 años de escribir obras de teatro y dirigirlas. Y bueno por un
lado, me es una historia muy triste, muy dolorosa, respecto a lo que sucede y
que por otro lado está hecha con mucho
sentido del humor, que es una manera de trabajo muy particular, mía y que da
una visión tragicómica de la vida, y un tono que me interesa mucho explorar.
G:
He escuchado un poco de discrepancia respecto a esta cuestión entre los
directores, ¿Usted piensa que existen los
actores hechos o los actores natos?
M.D: No, yo creo que existen los hechos, evidentemente existe una facilidad, pero una facilidad sin
trabajo no va a ningún lugar.
G: ¿Cuál es su postura respecto a las
actuaciones en que para lograr la emoción utilizan estímulos reales?
M.D: No creo en ello, yo creo que es un acto de voluntad,
que el actor construye; que tiene que pasar por la cabeza, bajar por la
corporalidad, al estómago, a las vísceras, y regresar a la cabeza. Se entra al
teatro limpio, se baja a los infiernos y se regresa limpio.
G: ¿Qué dice de las personas que critican
tanto al teatro mexicano en contraposición al europeo? ¿Cree que haya una causa
específica por lo cual se provoque esto?
M.D: Bueno, evidentemente que durante muchos años estuvimos
en pañales respecto a muchos elementos
del desarrollo de la teatralidad, pero es tener una desmemoria, es desconocer
nuestra propia tradición, y el hecho de una mayoría de edad del teatro
mexicano, donde hayamos directores, escenógrafos, dramaturgos, ya en estas
alturas, sea en el pasado, en el presente, al que no le piden nada en lo más
mínimo, a ningún director europeo, ni a ningún otro artista, con todo el
respeto, y a todos los merecimientos que puedan tener, en América Latina o en
otras latitudes, yo creo que nos falta quitarnos un poco de coloniaje cultural, nos falta
quitarnos y reconocer más nuestra propia tradición y finalmente en seguir
buscando y formando gente nueva, para que haya un recambio generacional
constante.
G: En
su estancia en Tepic, ¿Qué opinión se ha
formado de esta ciudad?
M.D: Bueno, me parece una ciudad muy interesante, he corrido
con la fortuna de estar cerca de gente que me ha hablado de la historia del
estado, que me ha llevado a lugares que me son muy significativos, muy
interesantes y atractivos, y que tiene
creo yo, el único estado de la Republica que no conocía. Me ha impactado mucho
su historia.
G: ¿Y respecto al arte Nayarita que opina?
M.D: Conozco poco, me parece que evidentemente hay una
tradición, hay notables figuras del arte
que han nacido en estos lugares desde los históricos, el propio Amado
Nervo, hasta el extraordinario Alí
Chumacero, que no tiene digamos parangón en
la poesía mexicana, de pronto actores que surgen de aquí, que los he visto
trabajar en la Ciudad de México, vamos, me parece que me ha sorprendido en esta
visita, el hecho, vi la tarea que ha hecho el ayuntamiento concretamente Luis Bravo y el maestro Francisco Samaniega, pude ver los planes de
obra pública, el perfil que le daban a esa obra pública estas dos personas, me
pareció absolutamente admirable, que esto es lo que te digo respecto a lo que
veo en el presente respecto a ese trabajo. Vi por ejemplo, la construcción de
una cineteca, enfrente de cines que presentan lo mismo, de lo mismo en
todo el país; y de pronto apostarle a
una cineteca que va a presentar cine
diferente en una zona justamente
en esa zona frente a los cines, y justamente en esa zona que llaman “La Cantera” que no es precisamente como
un lugar de mucho acceso a lugares culturales, me parece sencillamente una
apuesta sensacional, o una casa de cultura, en un barrio de muy bajos recursos,
o la recuperación de estas antiguas construcciones de las fábricas de
Bellavista, o la otra fábrica en Jauja, con la aspiración de construirlos en centros culturales, es decir;
tener 4 o 5 obras de infraestructura en una ciudad en medio de la precariedad
económica del país, y demás, es sorprendente, a mí me parece. Porque no lo veo
hacía atrás, si no veo una infraestructura cultural importante en la ciudad y
de pronto una apuesta así, habla en el caso específico digamos, de, no los
conocía antes, ni a Luis Bravo ni a Francisco Samaniega y lo que me mostraron me da respeto por ese trabajo.
G: Y
para finalizar ¿Qué podría aconsejarle a
todos los jóvenes interesados en el teatro y en sí en todo el mundo del arte?
M.D: Que lo que lean, lo que vean, lo que hagan; me refiero
en términos de sus gustos, los conviertan en lo que decía Albert Benjamin “Demonios Familiares” es decir, lo que
nos precede hacía atrás y con lo que te enganchas, en términos de lecturas, en
términos de “equis” líneas de cine, o de pintores, directores, te tienen que apasionar. Yo creo que estas en
todo tu derecho como joven o como viejo, de decir “equis autor clásico o
contemporáneo” aunque tenga todo el prestigio del mundo puedes decir, “lo ví,
lo leí y no me importo.” Busca lo que realmente te apasione, es decir que te
habla, donde esta tu propia voz. Hay que acordarse de aquello que decía Julio
Torri, que “Empezamos repitiendo
ideas de otros y de pronto florece una idea propia.” También a partir de otros,
por lo cual pienso yo que los jóvenes lo que tienen que hacer, así como viven
apasionadamente, tienen que consumir arte a manera apasionada, y que no tengan
como ningún prejuicio respecto decir “es que esto no me importa, no me dice
nada a mi” personalmente, siempre y cuando este consumiendo otras cosas, que si
le hablan en lo que va hallando con su propia voz, sus propios intereses.
G:
Pues eso sería todo maestro, muchas gracias por la oportunidad de
entrevistarlo, ha sido todo un placer
M.D:
¿Qué va? Gracias a ti.
Bueno,
después de esta entrevista la verdad me sentí muy esperanzado a nivel personal;
quiero decir, la manera en que el veía un futuro en los jóvenes a pesar de las
circunstancias reales en las cuales uno tiene que afrontar para ser un artista,
era bastante positiva respecto a los medios y herramientas que tenemos para
tener un mayor desarrollo como artistas. A mí en lo personal me pareció una
persona que te quedas tipo “poca madre, increíble este señor”, pues su manera
de comunicarse tan clara y objetiva me dejó bastantes conocimientos y
habilidades que estoy seguro me servirán en más de un contexto. Me ha dejado un buen sabor de boca, no solo
que se diera el tiempo de contestar las joviales y curiosas preguntas de nosotros,
sino de todo el taller que impartió. Un orgullo de persona para México,
realmente maravillosa su manera de pensar. Ahora me dejo con ganas de ser más
cabrón en todo sentido. Y sigo agradeciendo, realmente genial.
Escrito por: Gilberto Aguilera


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