Llegas, luz tímida, cubierta de pies a cabeza, escondiendo tu brillo, nos vemos, constantes pero sin coincidir, con miedo de atraparnos en el acto,cerca, por tu boca sueltas suspiros en palabras y en mis oídos hay un eco al ritmo de tus latidos, aún el aroma es novedad, la proximidad es ilusión.
De lejos, los dedos buscan camino para entrelazarse, mientras matan tiempo, si huye, más se encuentran; llegas tarde, pero oportuna, que temprano no te veo, más cerca, no se atreven las miradas, ahora que tienen permiso, las manos ahora que están en frente, aún me escondes tu calor, pero ahora ciertamente estamos...
Verdad arrancada, pero ahora conozco el aroma de tu nombre, me transmite el sabor dulce de tu alma; ahora ven, que el camino de tus dedos sea detrás de mi cuello, y los míos se buscarán alrededor de tu cintura, cerca, más cerca; ahora cierra los ojos y abre tus oídos, déjate exhalar tu fuego, escucha al mundo que en este instante murmura tu nombre, porque el mundo está en la conjunción de nuestro sentir, que yo te he visto brillar, deshagámonos de una vez del tiempo y dejemos que convivan nuestras energías; acércate tan solo un poco más, ahora siente mis labios, y deja que la chispa comience un incendio.
-Omar Cancino Robles.
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