Recientemente, como sabrán, asistía a una exposición
de arte surrealista. Dentro del ambiente de "cultura" encontré muchas
cosas de las que me gustaría hablar y profundizar.
En México, el promedio de lectura es de 2.8 libros al año. Esos números son engañosos: de esos libros, lo más probable es
que haya mexicanos que no hayan leído ni siquiera uno.
Sí, y no quiero enfocarme en la lectura de la gente en mi país sino en
las personas que sobrepasan ese promedio, que ayudan a que esa cifra
suba, esas personas que hace que la cultura, en México, pueda respirar a
duras penas.
Últimamente, me he topado con unas personas irritantes:
sorprendentemente son lectores o están dentro de la onda cultural, por
ello, supuse, que serían individuos que tratan de reparar algo en su
comunidad. Pero no, no fue así, esas personas, presumían de su acervo
cultural.
¿De qué sirve tener eso, si cuando se necesita, no se demuestra?
Esas personas, naturalmente, pueden sentirse orgullosas de hacer algo
por ELLOS MISMOS, pero eso no debe de convertirse en algo narcisista.
Lo que realmente pudiera preocupar, es algo a largo plazo:
Esos, serán, inexorablemente, los nuevos artistas de nuestro país
¿Y esto, qué tiene de malo? Bueno, desde un punto de visto superfluo, no
importará en lo absoluto, pero para los que viven para y por el
rubro, será una competencia idiota. Primero que nada, trabajar en algo
que solamente tenga por objetivo "innovar", hacer algo sin precedentes y
tratar de contextualizar lo y elaborarlo solamente para satisfacer un
deseo personal, es un trabajo, que si bien en otro lugar podría
funcionar (cómo en la tecnología, por ejemplo) en el arte sería algo que
iría en contra del trabajo del artista en general: el de comunicar. Por
eso, cuando digo que encerrarnos es malo, no trato de decir qué tener
momentos de soledad y lucidez sean malos (al contrario, son necesarios)
más bien, quiero acentúar, que hacer arte, por la vanidad de que te
llamen artista, es algo, que poco a poco, terminará, en tener conceptos
erróneos, y por lo tanto, generales, en todo el ambiente cultural.
En segundo lugar, tendré que hacer énfasis a lo que en éste blog se
trata de hacer: Expresar, compartir y adentrarnos en lo que nos gusta.
Entonces, pues, diríamos que nosotros, en éste momento, somos los
elitistas. Podrán tener la razón. Pero bien podría que no. Y es eso
justamente lo que trató de decirles; Que, al final de todo, no somos
nosotros los que decidimos si esto es algo que deba apreciarse, el
público, es el que tiene la última palabra. De igual manera, si
solamente nos basáramos en la opinión de cierto grupo o tribu urbana, el
arte urbano o el arte barroco, serían una aberración, para el sujeto
que defienda a cualquiera de las dos.
Por eso, podríamos resumir lo anterior, en simples palabras: el arte es
tan subjetivo porque participan, excluyendo al creador, muchas otras
cosas.
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