Un libro de recetas de cocina, con un toque de amores prohibidos, y la cereza del pastel... realismo mágico. Esta historia está ambientada en los tiempos de la revolución, y trata sobre esta joven, Tita, la cual ha sido maldecida por la tradición familiar, que dicta que la menor de las hijas no tiene derecho a casarse, pues debe quedarse a cuidar de su madre hasta el día de su muerte.
Así, ella descarga todo su sentir por medio de la cocina, un lugar en donde ella ha preferido estar desde niña, siendo una de las mejores cocineras que hay. El libro está escrito en forma de un libro de cocina, utilizando las recetas para ayudarse a contar la historia, por medio de metáforas y referencias. Así se narra la historia de este amor entre Tita y Pedro, quien se vio obligado a casarse con Rosaura, la hermana de Tita, pero su amor en lo más profundo no se ve mancillado por este hecho, bueno... lean el libro.
Al principio no tenía muchas expectativas sobre el libro, no sabía que esperar al leerlo, pero una vez que me fui adentrando en él, se volvió uno de mis favoritos y no pude detenerme hasta terminarlo, además era el regalo de navidad para mi novia, y necesitaba envolverlo.
Me fui dando cuenta del género del libro hasta que lo comencé, nunca imaginé que sería realismo mágico, el cual es uno de mis géneros favoritos, este se puede ver desde el nacimiento de Tita, empujada por un mar de lágrimas que inundó la casa, cómo Tita transmite sus emociones a las personas cuando comen lo que ella prepara, y tienen reacciones diferentes dependiendo de su relación con ella.
Este libro, además de su valor literario, me pareció cuando lo compré que tenía mucho valor como objeto también. Lo encontré en la FIL en uno de los puestos de libros usados, y después de detenerme a ver algunos libros de Elena Garro que se hubieran terminado mi presupuesto, lo vi por ahí, una edición ilustrada de este libro, del cual me habían hablado antes, era un perfecto regalo.
Cuando comencé a hojearlo después en mi casa, descubrí adentro algunas cosas que llamaron mi atención, como una nota de alguna vez pasada en que este libro fue un regalo, un tiempo en donde yo ni siquiera había nacido.
Entre sus hojas encontré también un calendario de allá por los años en donde yo nací (fue un martes, por cierto). Era uno que probablemente le hayan regalado al antiguo dueño en una de las tiendas locales, como acostumbran aún muy pocas hoy en día. Probablemente haya sido usado por alguien como su compañero en la lectura, descansando en la última página que le fue posible leer.
El libro se convirtió en uno de mis favoritos, transmitiendo no solo sentimientos con la comida, sino también amores, euforia, enojo con cada letra y cada paraje de la vida de estos personajes, situaciones que en veces te hacen sentir hirviendo de enojo, "como agua para chocolate".




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